Corea del Norte enfrenta una sequía sin precedentes que amenaza gravemente la seguridad alimentaria del país. La agencia estatal KCNA informó que la falta de lluvias afecta prácticamente todo el territorio, poniendo en riesgo cultivos esenciales como trigo y cebada en las provincias de Hwanghae y Pyongan. Menos del 20 % del suelo norcoreano es cultivable, lo que agrava la crisis y obliga a las autoridades a desplegar medidas de emergencia, como el uso de camiones cisterna para irrigar campos y visitas oficiales a las zonas más golpeadas.

La situación ha generado alarma internacional, pues expertos de la ONU advierten que Corea del Norte ya arrastra problemas estructurales de escasez de alimentos y que fenómenos climáticos extremos como este golpean con mayor fuerza a su frágil economía.