La producción de café en Colombia sufrió una caída histórica del 28% en lo corrido de 2026, golpeada por fenómenos climáticos y las amenazas de las disidencias de las Farc, que estarían extorsionando a productores en regiones como Huila. El desplome afecta directamente a más de 540.000 familias cafeteras, poniendo en riesgo el sustento de miles de hogares y la estabilidad de uno de los sectores más emblemáticos de la economía nacional.

El informe revela que las lluvias persistentes, la amenaza del fenómeno de El Niño y los cobros ilegales por cada árbol sembrado han reducido la cosecha y elevado los costos de producción. En el primer cuatrimestre de 2026, la producción apenas alcanzó 3,2 millones de sacos, frente a los 4,5 millones del mismo periodo en 2025, mientras que el precio interno cayó un 26,8% en abril, situándose en $2.229.900 por carga. Las exportaciones también disminuyeron un 15%, afectando los ingresos del país y generando preocupación en el mercado internacional. Analistas advierten que la combinación de factores climáticos y criminales representa una “doble roya” que amenaza el futuro del café colombiano.