Bolivia entra en su tercera semana de bloqueos, mientras avanza la marcha convocada por activistas afines a Evo Morales hacia La Paz. Los cortes de vías han afectado el transporte de mercancías y la movilidad de miles de ciudadanos, generando un fuerte impacto económico y social en distintas regiones del país. La tensión aumenta con la llegada de manifestantes que buscan visibilizar sus reclamos frente al Gobierno.

Las autoridades han desplegado operativos de seguridad para evitar enfrentamientos y garantizar el orden público en la capital. Sin embargo, los líderes de la movilización aseguran que mantendrán la presión hasta que sus demandas sean atendidas. El prolongado bloqueo y la marcha hacia La Paz reflejan la polarización política que atraviesa Bolivia y la capacidad de convocatoria que aún conserva el expresidente Morales en sectores sociales y sindicales.