La ola de violencia electoral continúa afectando las campañas presidenciales en Colombia, con 63 hechos registrados en 21 departamentos del país. Según el más reciente informe de la Misión de Observación Electoral (MOE), los candidatos Paloma Valencia, Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda han sido directamente impactados por amenazas, hostigamientos y ataques contra sus equipos de trabajo. La situación ha encendido las alarmas sobre la seguridad de los aspirantes y la transparencia del proceso democrático.
Organizaciones sociales y autoridades han advertido que la violencia política pone en riesgo la participación ciudadana y la legitimidad de las elecciones. Los hechos incluyen agresiones físicas, intimidaciones y sabotajes a actos públicos, lo que ha generado un ambiente de tensión en varias regiones. La MOE pidió al Gobierno reforzar las medidas de protección y garantizar condiciones de igualdad para todos los candidatos, mientras la ciudadanía reclama garantías para ejercer su derecho al voto sin miedo ni presiones.
