El presidente Gustavo Petro pidió a la Fiscalía investigar penalmente a varios congresistas y al dueño de la EPS Sanitas por presuntos sobornos relacionados con el sistema de salud. Según el mandatario, existirían pruebas de pagos irregulares destinados a influir en decisiones legislativas y frenar las reformas que impulsa su gobierno en el sector. Petro aseguró que estos hechos, de comprobarse, representarían un grave atentado contra la transparencia institucional y contra los derechos de los ciudadanos.

El anuncio generó un fuerte impacto político y abrió un nuevo frente de tensión entre el Ejecutivo y el Congreso. Mientras algunos sectores respaldaron la solicitud como un paso necesario para esclarecer posibles actos de corrupción, otros la calificaron como un intento de presión sobre la oposición. La Fiscalía deberá determinar si existen méritos suficientes para abrir un proceso formal, en un contexto donde el debate sobre la reforma a la salud sigue siendo uno de los más sensibles y polémicos en la agenda nacional.