Israel lanzó nuevos ataques contra el sur del Líbano después de que Hezbolá rechazara un acuerdo de tregua propuesto bajo mediación internacional. El grupo libanés, respaldado por Irán, exigió un alto el fuego integral y la retirada total de las tropas israelíes, lo que tensó aún más la situación en la frontera. Los bombardeos dejaron víctimas mortales y heridos, incluyendo mujeres y niños, según el Ministerio de Salud libanés, mientras Israel ordenó la evacuación de varias localidades cercanas al río Litani.
El rechazo de Hezbolá al acuerdo de cese de hostilidades condicionó las negociaciones impulsadas por Estados Unidos y el Gobierno libanés. El líder del movimiento, Naim Qassem, afirmó que aceptar la propuesta equivaldría a una “rendición”, insistiendo en que no habrá seguridad en el norte de Israel mientras continúen los ataques en el sur del Líbano. La ofensiva israelí, la más profunda en territorio libanés en dos décadas, ha causado miles de muertes desde marzo y amenaza con escalar el conflicto regional, en un contexto de tensiones entre Washington, Teherán y Tel Aviv.
