El ministro de Ambiente del gobierno entrante de Abelardo de la Espriella confirmó que los hipopótamos introducidos por Pablo Escobar en los años 80 no serán sacrificados, descartando así la medida más drástica que había sido considerada en administraciones anteriores. La decisión responde a criterios de bienestar animal y a la presión de organizaciones ambientalistas que han insistido en buscar alternativas menos invasivas para enfrentar la expansión de esta especie en el Magdalena Medio.
El Ministerio de Ambiente explicó que se estudian tres estrategias principales:
- Traslado internacional: acuerdos con países y zoológicos que puedan recibir ejemplares, como México e India, donde ya se han adelantado conversaciones.
- Esterilización quirúrgica y química: procedimientos para controlar la reproducción, aunque con altos costos y riesgos logísticos.
- Contención territorial: construcción de cercas y monitoreo en zonas críticas para evitar que los animales sigan expandiéndose hacia otros departamentos.
La presencia de más de 160 hipopótamos en Colombia ha generado preocupación por el impacto en ecosistemas locales y el riesgo para comunidades rurales. Mientras expertos advierten que la especie es invasora y puede alterar gravemente la biodiversidad, sectores ciudadanos defienden la protección de los animales como parte de una responsabilidad ética. El anuncio del ministro busca equilibrar ambas posturas, enviando un mensaje de que el nuevo gobierno no recurrirá al sacrificio, pero sí implementará medidas de control para mitigar los riesgos.
