El presidente saliente Gustavo Petro anunció que no participará en la ceremonia de posesión de Abelardo de la Espriella como nuevo jefe de Estado. En declaraciones recientes, Petro fue enfático al señalar: “No le voy a dar la mano”, dejando claro que no estará presente en el acto protocolario que tradicionalmente simboliza la transición democrática del poder en Colombia.

El mandatario justificó su decisión en diferencias políticas y en la necesidad de marcar distancia frente al nuevo gobierno. Según explicó, su ausencia busca evitar un gesto que pueda interpretarse como respaldo o legitimación a un proyecto político con el que no comparte principios. Petro insistió en que la posesión debe realizarse bajo los parámetros constitucionales, pero sin su presencia en el Congreso.

El anuncio generó un inmediato debate en el país político. Mientras sectores cercanos a Petro respaldaron su postura como un acto de coherencia, críticos señalaron que la ausencia rompe con la tradición republicana de entregar el poder de manera presencial y respetuosa. Analistas advierten que la decisión podría aumentar la polarización en un momento clave de transición institucional.