En un acto cargado de simbolismo, el presidente Gustavo Petro entregó a la exsenadora María José Pizarro el sombrero que perteneció a su padre, Carlos Pizarro Leongómez, excomandante del M-19 asesinado en 1990. El gesto se realizó durante una ceremonia conmemorativa en Bogotá, donde Petro aprovechó para dar su versión sobre el crimen que marcó la historia política del país.
El exmandatario afirmó que tras el asesinato de Pizarro, ocurrido en un avión de Avianca el 26 de abril de 1990, existía la intención de desaparecer sus símbolos personales: “Lo iban a quemar”, dijo Petro en referencia al sombrero, asegurando que él mismo lo rescató para preservarlo como parte de la memoria histórica.
La entrega del sombrero a María José Pizarro, actual dirigente política y defensora de los derechos humanos, fue interpretada como un gesto de continuidad en la lucha por la democracia y la paz. “Este sombrero representa la dignidad de mi padre y la memoria de quienes creyeron en un país distinto”, expresó la exsenadora al recibirlo.
