Tras el devastador terremoto de 7.4 que sacudió a Colombia, surgió una inesperada barrera burocrática que la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum detalló durante sus conferencias matutinas. Según la mandataria, el gobierno colombiano no aprobó el despliegue de la brigada de rescatistas de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), pese a su vasta experiencia en 98 países
El motivo del rechazo, según Sheinbaum, fue una disputa de certificaciones exigidas por Colombia. «Están certificados, pero ahora piden otra certificación», explicó la presidenta de manera sonriente, señalando que, aunque el equipo mexicano está listo para actuar de inmediato, la decisión final recayó en las autoridades colombianas, quienes solicitaron requisitos adicionales que impidieron el acceso de los rescatistas militares. A nivel humanitario, es muy cuestionable lo sucedido.
Sin embargo, la mandataria aclaró que no se trata de un conflicto diplomático. Mientras los rescatistas eran rechazados, Colombia sí solicitó y aceptó ayuda humanitaria en especie. Ante esto, México, siempre respetuosa y generosa a pesar de lo sucedido, envió aviones Hércules con 58.5 toneladas de víveres, agua y medicamentos para apoyar a los damnificados.
Mientras bajo los escombros se agota el tiempo, Sheinbaum enfatizó la disponibilidad permanente de México para colaborar; no obstante, el gobierno de Abelardo de la Espriella, ha optado por priorizar únicamente a brigadas de Estados Unidos, Israel, El Salvador y Ecuador, alegando estrictos protocolos de autonomía y reconocimiento internacional, lo cual a generado debate, rechazo y señalamientos por parte de la población y comunidad internacional que se entera sobre lo sucedido. Por: 6:30
