El presidente Abelardo de la Espriella entregó el primer balance oficial del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto. En su declaración, aseguró que “la tierra tembló, pero Colombia no se quebró”, destacando la resiliencia de la población frente a una de las emergencias más graves en la historia reciente del país.
El mandatario informó que hasta el momento se registran cientos de víctimas y daños significativos en la infraestructura de varias ciudades, especialmente en el Eje Cafetero y el Pacífico. Señaló que el Gobierno activó el Puesto de Mando Unificado y desplegó equipos de rescate, asistencia médica y apoyo logístico para atender a los damnificados.
e acuerdo con el informe oficial de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), el movimiento telúrico afectó a 450 municipios distribuidos en 15 departamentos del territorio nacional: “Hasta este momento se reportan 289 compatriotas fallecidos, 4.187 heridos y 143 desaparecidos. Más de 120.328 familias han sido registradas como afectadas”.
“La tierra tembló, pero Colombia no se quebró. Encomiendo a Dios en mis oraciones constantes las almas de los cientos de compatriotas que han perdido la vida (…) A todos los dolientes de las víctimas les reitero mi solidaridad personal, la cercanía de todo el gobierno nacional y el abrazo de una nación que no los abandonará”, expresó el mandatario al inicio de su intervención.
De la Espriella subrayó que la prioridad es salvar vidas y garantizar la atención inmediata a quienes lo necesitan. También agradeció la solidaridad internacional y el respaldo de organismos de cooperación, al tiempo que pidió a la ciudadanía mantener la calma y seguir las recomendaciones oficiales mientras avanzan las labores de emergencia y reconstrucción.
