Este programa combina sostenibilidad ambiental con inclusión social. A través de la transformación artesanal de botellas de vidrio, mujeres privadas de la libertad desarrollan habilidades, generan ingresos y resignifican su proyecto de vida. Más que un proceso productivo, Tejido Social es una apuesta por la dignificación del trabajo y la construcción de segundas oportunidades.

En este mismo sentido, la iniciativa se fortalece como una campaña de responsabilidad social dirigida a los consumidores, invitando a reflexionar sobre la importancia de dar una segunda vida a las botellas desechadas.

Al transformarlas en vasos, no solo se promueve el reciclaje, sino que también se contribuye a evitar la adulteración de productos y a proteger la salud pública, generando conciencia y un impacto positivo en la comunidad. Cada vaso elaborado es símbolo de resiliencia y de cómo la sostenibilidad puede transformar historias.

La Responsabilidad Social Empresarial de la ILC no es un discurso, es una práctica que se mide en acciones concretas: proyectos que reducen impactos, fortalecen comunidades y protegen el medio ambiente. Así, cada botella que nace en la Industria Licorera de Caldas lleva consigo algo más que tradición: lleva el compromiso de producir con respeto por la naturaleza y por la sociedad.

Se transforman botellas de vidrio en vasos, mientras se generan oportunidades para mujeres privadas de la libertad, brindando seguridad a consumidores, encaminados a la sostenibilidad. Conoce cómo se hace escaneando el link del post.