La Industria Licorera de Caldas (ILC) fue reconocida en la reciente edición 16 del Premio BIBO 2026, uno de los galardones ambientales más importantes de Colombia, con el primer lugar en la categoría Bioeconomía para el desarrollo de los territorios, por su iniciativa «Arena que transforma», programa que convierte los envases de sus productos en arena de vidrio para su uso en infraestructura sostenible y restauración de ecosistemas marinos en el archipiélago de San Andrés. Este galardón organizado por el periódico El Espectador contó con la participación de 103 proyectos de todo el país y su objetivo es reconocer iniciativas ambientales innovadoras que generen impactos positivos en los ecosistemas.

«Recibir este premio es un hito para la empresa y un motivo de enorme orgullo que reconoce el trabajo de muchos años en materia de sostenibilidad. Tiene un significado muy especial porque este proyecto nació al buscar una respuesta innovadora a la pregunta de cómo podríamos darles una segunda vida a nuestras botellas de vidrio», expresó Diego Angelillis Quiceno, gerente general de la ILC.
«Arena que transforma» es la materialización de la apuesta de la ILC por la economía circular que hace parte de Conexión REP, su programa de recolección de envases y empaques registrado ante la ANLA, con el que opera en 68 municipios de 17 departamentos, y que en 2025 logró una cifra récord de 3.227 toneladas de vidrio recuperadas, evitando la emisión de casi 2.900 toneladas de CO2 a la atmósfera.
Con el apoyo de la Gobernación de San Andrés, la Asociación de Recicladores Green Island y Trashbuster, “Arena que Transforma” trasciende el aprovechamiento de un residuo para convertirse en una estrategia que genera valor ambiental, social y económico. “La principal diferencial frente a otras propuestas que participaron está en la capacidad de conectar la economía circular con la conservación de ecosistemas marinos: los envases de vidrio que culminan su ciclo de uso se transforman en arena de vidrio que contribuye a la restauración de arrecifes de coral en San Andrés, gracias a una alianza con la Fundación Blue Indigo, al tiempo que fortalece oportunidades de empleo para actores locales y reduce impactos asociados a la generación de residuos y al cambio climático”, manifestó Angelillis Quiceno.
La iniciativa demuestra así que una botella puede convertirse en un recurso para la regeneración de ecosistemas y, simultáneamente, aportar al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), consolidando a la Industria Licorera de Caldas como una compañía que no solo produce, sino que encuentra nuevas formas de generar valor y contribuir a la transformación de los territorios.
