Alias Robinson Gutiérrez, señalado como mano derecha de ‘Iván Márquez’, fue abatido en un operativo de las Fuerzas Militares en zona rural del sur del país. Según el reporte oficial, el hombre estaba vinculado a múltiples acciones criminales, entre ellas el asesinato del político Miguel Uribe Turbay, hecho que conmocionó al país y que lo mantenía en la lista de los más buscados.

El Ministerio de Defensa confirmó que Gutiérrez fue “dado de baja” tras un enfrentamiento armado en el que participaron tropas del Ejército y unidades de inteligencia. En el lugar se incautaron armas largas, equipos de comunicación y material de guerra, lo que refuerza las investigaciones sobre su papel como uno de los principales articuladores de las disidencias de las FARC en la región.

La noticia generó reacciones inmediatas en el ámbito político y social. Mientras las autoridades destacaron el operativo como un golpe contundente contra las estructuras criminales, sectores cercanos a las víctimas recordaron que la muerte de Gutiérrez no borra el dolor causado por sus acciones. El caso reaviva el debate sobre la seguridad en las zonas de frontera y la necesidad de fortalecer la presencia institucional para evitar el avance de grupos armados ilegales.