El Concejo de Bogotá aprobó en segundo debate la reforma tributaria distrital, en medio de fuertes desacuerdos entre bancadas. La iniciativa busca fortalecer las finanzas de la capital y garantizar recursos adicionales para proyectos sociales y de infraestructura, aunque la discusión estuvo marcada por críticas de sectores que consideran que la medida incrementará la carga para los ciudadanos.

Según el proyecto, se espera recaudar cerca de $1,08 billones adicionales al año, principalmente a través de ajustes en impuestos locales como el predial y el de industria y comercio. La administración distrital defendió la reforma como necesaria para atender el déficit fiscal y financiar programas de movilidad, educación y seguridad, mientras que la oposición advirtió sobre el impacto en la clase media y en los pequeños empresarios.

El debate dejó en evidencia la polarización política en el Concejo, con intervenciones que reflejaron tanto respaldo como rechazo a la propuesta. Ahora, la reforma pasará a tercer debate, donde se definirá su aprobación definitiva. De ser ratificada, marcará un cambio significativo en la política tributaria de Bogotá y abrirá un nuevo capítulo en la discusión sobre cómo financiar el desarrollo de la ciudad sin afectar la competitividad ni el bienestar de sus habitantes.