La Contraloría General de la República presentó un balance sobre la ejecución del Plan Nacional de Desarrollo del gobierno de Gustavo Petro y concluyó que alcanzó un cumplimiento del 72,5% al cierre de la administración, el resultado más bajo registrado entre los últimos tres gobiernos nacionales. El informe fue dado a conocer por el vicecontralor Francisco José Chaux, quien señaló que varias de las metas estratégicas planteadas durante el cuatrienio no lograron los avances esperados.

Según el organismo de control, los principales rezagos se concentraron en áreas consideradas prioritarias para el Gobierno, entre ellas la reforma agraria, el acceso al agua potable en zonas rurales, la salud pública, las políticas dirigidas a los jóvenes y los programas de sustitución de cultivos ilícitos. La evaluación también alertó sobre dificultades en los compromisos adquiridos con comunidades étnicas, donde una parte importante de las metas registró avances parciales o nulos. De acuerdo con las cifras expuestas, el 33% de las metas evaluadas se cumplió, mientras que el 44% quedó pendiente y el 23% presentó avances inferiores al 50%.

Además de los retrasos en la ejecución, la Contraloría advirtió fallas en los sistemas de reporte y en los mecanismos de verificación de indicadores utilizados para medir los resultados de la gestión pública. Para el vicecontralor Francisco José Chaux, la confianza ciudadana en los planes gubernamentales depende de que exista evidencia verificable que permita contrastar las promesas realizadas con los resultados obtenidos. El informe compara este desempeño con los periodos presidenciales 2014-2018 y 2018-2022, cuyos niveles de cumplimiento superaron el 82%, una diferencia que llevó al organismo de control a calificar el balance del gobierno de Gustavo Petro como el más bajo de los últimos tres cuatrienios.