Las autoridades de Filipinas informaron sobre una erupción «moderadamente explosiva» del volcán Mayon, ubicado en la provincia de Albay, que lanzó una columna de ceniza de aproximadamente 3.000 metros de altura sobre el cráter. Tras el evento, el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (PHIVOLCS) elevó el nivel de alerta de 2 a 3 ante el aumento de la actividad volcánica y el riesgo de una erupción más peligrosa.

Según los reportes oficiales, la erupción duró cerca de seis minutos y la nube de ceniza se desplazó hacia el oeste y suroeste, afectando potencialmente a varias comunidades cercanas. Los expertos advirtieron que el volcán ha entrado en una nueva fase de actividad magmática, lo que incrementa la posibilidad de flujos de lava y corrientes piroclásticas en los próximos días o semanas.

Ante el nuevo escenario, las autoridades recomendaron la evacuación de las zonas ubicadas dentro del radio de seis kilómetros alrededor del cráter y pidieron a la población mantenerse atenta a las instrucciones oficiales. También se emitieron advertencias para la aviación debido al riesgo que representa la ceniza volcánica para las aeronaves. Mientras continúan las labores de monitoreo, miles de residentes permanecen en alerta frente a la evolución de uno de los volcanes más activos de Filipinas.