El sector gastronómico colombiano atraviesa una de sus etapas más complejas de los últimos años. La Asociación Colombiana de Gastronomía y Turismo (Acoga) advirtió que más de 6.500 restaurantes podrían cerrar sus puertas al finalizar 2026 debido a la disminución del consumo, el aumento de los costos operativos y la presión de nuevos impuestos y cargas laborales.

De acuerdo con el gremio, hasta septiembre ya se habían registrado 4.400 cierres de establecimientos formales, una cifra que superó ampliamente las proyecciones iniciales para todo el año. La situación también ha golpeado el empleo, pues Acoga estima que el sector ha reducido cerca del 28 % de sus nóminas, afectando alrededor de 327.000 puestos de trabajo.

Los empresarios aseguran que el encarecimiento de los alimentos, los salarios, los arriendos y los servicios públicos ha reducido al mínimo los márgenes de rentabilidad. Mientras tanto, muchos consumidores han disminuido sus gastos fuera de casa para ajustar sus presupuestos. Ante este panorama, el sector pide medidas que ayuden a aliviar los costos y evitar una mayor pérdida de negocios y empleos en todo el país