El presidente Abelardo de la Espriella envió un contundente mensaje a los grupos armados responsables de los recientes ataques terroristas registrados en distintas regiones del país. A través de sus redes sociales, el mandatario aseguró que el Gobierno mantendrá una ofensiva permanente contra estas organizaciones y pronunció una frase que ha generado amplio debate: “Por cada atentado, un bombardeo”.
El pronunciamiento se produjo en medio de una escalada de hechos violentos, entre ellos el ataque con drones explosivos contra una instalación militar en Santa Rosa del Sur, Bolívar, que dejó militares muertos y varios heridos. Según el jefe de Estado, estas acciones serían una reacción de los grupos armados frente a las operaciones que adelantan las Fuerzas Militares y de Policía contra sus estructuras criminales.
En su declaración, De la Espriella insistió en que el Estado no negociará bajo amenazas y que continuará fortaleciendo las operaciones militares, policiales y de inteligencia hasta debilitar las finanzas, arsenales y redes de los grupos ilegales. El mandatario aseguró que no dará marcha atrás en su estrategia de seguridad y reiteró que el objetivo de su Gobierno es recuperar el control de los territorios afectados por la violencia.
