El Ejército Nacional reconoció oficialmente la presencia de más de 2.000 mineros ilegales en inmediaciones de una base militar en el Bajo Cauca antioqueño, situación que ahora genera preocupación por sus impactos en seguridad y medioambiente. La institución confirmó que los mineros ocupan la finca La Mandinga, un predio de 2.000 hectáreas bajo administración de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), donde se extrae oro sin permisos ni títulos legales.
El comunicado del Ejército se produjo tras una investigación internacional que reveló la magnitud de la explotación ilícita y sus vínculos con el Clan del Golfo, organización que estaría lucrándose de esta actividad. Según el reporte, el daño ambiental en la zona es severo e irreversible, y pese a más de 20 operativos realizados desde 2022, la minería ilegal persiste, incluso con episodios de violencia contra las autoridades.
