Durante la marcha del Día Internacional de los Trabajadores en Bucaramanga, la sede política de Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo fue vandalizada con grafitis ofensivos. El hecho, ocurrido el 1 de mayo, generó rechazo de líderes políticos locales y nacionales, quienes alertaron sobre el clima de intolerancia que rodea las campañas en Colombia.
La sede, ubicada en el centro de Bucaramanga, fue atacada por un grupo de manifestantes que pintaron mensajes como “facho” y “paraco” en la fachada del inmueble. La rápida intervención de la Policía Nacional evitó mayores daños, aunque desde la campaña de Valencia se recordó que no es la primera vez que se presentan este tipo de agresiones. El senador electo Óscar Villamizar y el representante Jonathan Pineda, ambos del Centro Democrático, rechazaron los hechos y pidieron a las autoridades avanzar en las investigaciones para identificar y judicializar a los responsables.
