El volcán Mayón, ubicado en la provincia de Albay, Filipinas, registró una erupción masiva que encendió las alarmas de las autoridades locales y nacionales. El coloso expulsó grandes columnas de ceniza y material incandescente que alcanzaron varios kilómetros de altura, obligando a la evacuación inmediata de comunidades cercanas y a la suspensión de actividades en la zona.