El Gobierno de Bolivia anunció la expulsión de la embajadora de Colombia, Elizabeth García, a quien declaró “persona non grata” por lo que calificó como una “injerencia constante” del presidente Gustavo Petro en asuntos internos del país. La decisión fue comunicada oficialmente por la Cancillería boliviana, que argumentó que las declaraciones y posturas del mandatario colombiano han afectado las relaciones diplomáticas entre ambos Estados.

Desde Bogotá, la Cancillería colombiana expresó su rechazo a la medida y aseguró que se trata de una acción que deteriora los vínculos históricos entre las dos naciones. Analistas internacionales advierten que este episodio refleja el aumento de tensiones políticas en la región y podría tener repercusiones en la cooperación bilateral. La salida de García marca un nuevo capítulo en la relación diplomática entre Bolivia y Colombia, en medio de un ambiente de creciente polarización.