El Invima ordenó suspender la venta de una marca de agua que se comercializaba en el país con un registro sanitario falso. La entidad explicó que, tras verificar la documentación, se comprobó que el producto no contaba con autorización oficial y que el número de registro utilizado correspondía a otra referencia, lo que constituye una irregularidad grave en materia de salud pública.

La medida busca proteger a los consumidores y evitar riesgos asociados al consumo de un producto sin control sanitario. El Invima advirtió que la comercialización de alimentos y bebidas con registros falsos puede acarrear sanciones económicas y legales para los responsables.

La autoridad sanitaria reiteró que los ciudadanos deben verificar siempre el número de registro en las etiquetas y consultar la base oficial para confirmar su validez. Además, hizo un llamado a denunciar cualquier irregularidad en la venta de productos de consumo masivo, con el fin de garantizar transparencia y seguridad en el mercado.