Abelardo de la Espriella generó polémica al presentar una propuesta sobre el servicio militar obligatorio en Colombia, calificándolo como “un tema de país”. El presidente electo planteó que la discusión debe trascender lo político y enfocarse en la necesidad de fortalecer la defensa nacional y la formación ciudadana. Sus declaraciones fueron realizadas en medio de la transición de gobierno, lo que aumentó el debate público sobre el alcance de la medida.
De la Espriella aseguró que el servicio militar debe ser revisado para garantizar que cumpla un papel formativo y de integración social, más allá de lo estrictamente castrense. Según el mandatario electo, la propuesta busca abrir un diálogo nacional sobre cómo el servicio puede contribuir a la cohesión y disciplina de los jóvenes, en un contexto de seguridad y construcción de ciudadanía.
La iniciativa ha generado reacciones encontradas entre sectores políticos y sociales. Mientras algunos consideran que podría reforzar valores de responsabilidad y compromiso con el país, otros advierten que imponerlo sin alternativas civiles sería un retroceso en materia de derechos. El debate promete convertirse en uno de los primeros grandes retos legislativos y sociales del nuevo gobierno.
