El presidente Gustavo Petro reaccionó con dureza a las declaraciones del ministro de Ambiente del gobierno de Abelardo de la Espriella sobre el futuro del páramo de Santurbán. El mandatario aseguró que se trataba de un asunto que debía resolverse en las urnas y no mediante decisiones administrativas, subrayando que la protección de los ecosistemas estratégicos es un compromiso nacional que no puede ponerse en riesgo.
Petro criticó que el ministro planteara la posibilidad de permitir actividades extractivas en el páramo, recordando que este territorio es vital para el suministro de agua de millones de colombianos. En sus palabras, insistió en que el tema debía ser consultado con la ciudadanía y debatido en escenarios democráticos, pues afecta directamente la vida y el bienestar de las comunidades.
Las declaraciones generaron un fuerte debate político y social, con organizaciones ambientales respaldando la postura de Petro y advirtiendo sobre los riesgos de flexibilizar la protección de Santurbán. Mientras tanto, el gobierno entrante defendió que se trata de un “tema de país” que requiere discusión amplia, lo que anticipa un pulso entre sectores que buscan preservar el páramo y quienes promueven su aprovechamiento económico.
