El sistema metro de Medellín enfrentó una suspensión parcial de su servicio este jueves, afectando al menos seis estaciones de la línea A, lo que obligó a cientos de personas a caminar largas distancias o buscar alternativas de transporte. La medida se tomó tras una falla técnica que comprometió la seguridad operativa de los trenes.
La interrupción se presentó entre las estaciones San Antonio y Niquía, tramo que concentra gran parte del flujo de pasajeros en horas pico. El Metro informó que se habilitaron rutas de buses integrados para mitigar el impacto, aunque la demanda superó rápidamente la capacidad disponible.
Usuarios reportaron largas filas y aglomeraciones en las estaciones habilitadas, además de retrasos significativos en sus desplazamientos. Muchos optaron por caminar o utilizar taxis y plataformas digitales, lo que incrementó los costos de transporte y generó congestión en las vías principales de la ciudad.
