El Consejo de Estado decidió que a los congresistas no se les reducirá el salario a partir del próximo 20 de julio, al ordenar la devolución de la prima especial que había sido eliminada en un fallo anterior. Con esta decisión, los legisladores conservarán la remuneración que venían recibiendo, lo que implica que no habrá disminución en sus ingresos pese a las discusiones sobre austeridad en el gasto público.

El alto tribunal resolvió que la prima especial hace parte del régimen salarial de los congresistas y, por tanto, debe mantenerse en su integridad. El fallo revoca la medida que había suprimido dicho beneficio y garantiza que los parlamentarios continúen percibiendo el mismo monto mensual.

La reducción de salarios en el Congreso había sido planteada como una medida de ajuste fiscal y de equidad frente a la ciudadanía, en medio de la crisis económica que atraviesa el país. Sin embargo, la decisión del Consejo de Estado cierra esa posibilidad en el corto plazo y reabre el debate sobre los privilegios de los altos funcionarios públicos.

El anuncio generó críticas en distintos sectores sociales, que consideran que mantener los salarios altos de los congresistas es un golpe a la confianza ciudadana en las instituciones. Por su parte, defensores de la medida sostienen que la decisión respeta la autonomía del Congreso y la estabilidad jurídica de sus miembros.