Un fuerte terremoto de magnitud 7,4 sacudió Colombia este lunes 10 de agosto de 2026, dejando al menos 111 muertos y cientos de heridos en departamentos como Pereira (Risaralda), Manizales (Caldas), Chocó y Valle del Cauca. El epicentro se registró en San José del Palmar, Chocó, a una profundidad de 96 kilómetros, según el Servicio Geológico Colombiano. El Gobierno declaró desastre nacional y activó el Comité de Manejo de Desastres para coordinar la atención.
Las afectaciones estructurales han sido graves en varias ciudades. En Pereira se confirmaron al menos 18 fallecidos y múltiples viviendas colapsadas; en Manizales se reportaron tres muertos y más de 100 edificaciones dañadas, incluyendo la cúpula de la Catedral. En el Valle del Cauca, la gobernadora Dilian Francisca Toro informó de 27 víctimas, entre ellas tres niños en Calima El Darién, además del derrumbe parcial del Hospital Universitario de Cali, donde pacientes quedaron atrapados. En Quibdó (Chocó) se contabilizan cuatro muertos y decenas de heridos, con daños severos en edificaciones.
El presidente Abelardo de la Espriella ordenó la instalación de un Puesto de Mando Unificado y anunció su desplazamiento a Pereira para acompañar a los damnificados. La Aeronáutica Civil confirmó daños en al menos seis aeropuertos (Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura), lo que mantiene suspendidas las operaciones aéreas en esas terminales. Organismos internacionales como España y México ya expresaron su solidaridad y ofrecieron apoyo humanitario. Las autoridades advierten que las réplicas podrían continuar y llaman a la población a mantener la calma y seguir las instrucciones de los equipos de emergencia.
