Un atentado con camión bomba contra la Base Aérea Marco Fidel Suárez en Cali dejó seis muertos y más de 70 heridos en agosto de 2025. Más de un año después, las investigaciones revelan cómo las disidencias de las FARC, específicamente el frente “Jaime Martínez”, habrían planeado y ejecutado la operación.
De acuerdo con la Fiscalía y la Policía Nacional, el ataque se organizó desde el norte del Cauca, donde dos camiones tipo furgón fueron acondicionados con cargas explosivas de alto poder. Los vehículos avanzaron hacia Cali evadiendo controles viales, hasta ser abandonados frente a la base aérea. Uno de ellos detonó, causando destrozos en viviendas cercanas y afectando gravemente a la población civil. La operación habría sido coordinada por alias “Gramo”, señalado como el cerebro del atentado, mientras otros integrantes se encargaron de la logística y el transporte.
Las autoridades han capturado a varios implicados, entre ellos Sebastián Torres Caicedo y Sebastián Rojas Becerra, quienes habrían participado en la planeación y apoyo urbano del ataque. Ambos enfrentan cargos por terrorismo, homicidio y concierto para delinquir agravado. El caso sigue revelando la capacidad de las disidencias para ejecutar acciones de gran impacto en zonas urbanas, y ha puesto en evidencia la necesidad de reforzar la seguridad en corredores estratégicos del suroccidente colombiano
