El presidente Abelardo de la Espriella rechazó el atentado ocurrido contra funcionarios del Inpec en Barranquilla. El ataque se registró en la mañana del sábado cuando un grupo armado disparó contra un vehículo oficial, dejando dos heridos que fueron trasladados a centros asistenciales.

En un pronunciamiento oficial, De la Espriella aseguró que los traslados de internos de alta peligrosidad “continuarán sin pausa” pese a las amenazas de organizaciones criminales. El mandatario enfatizó que el gobierno no cederá ante la presión de grupos ilegales y que se reforzará la seguridad en las operaciones penitenciarias.

Las autoridades locales desplegaron un plan de contingencia para proteger a los funcionarios del Inpec y garantizar el cumplimiento de las órdenes judiciales. El hecho generó preocupación en la ciudad, mientras se adelantan investigaciones para identificar a los responsables del ataque.