El Gobierno nacional presentó los detalles del presupuesto de 2027 y reveló cómo impactará en las finanzas de los departamentos. Según el Ministerio de Hacienda, el plan supera los $600 billones, pero incluye recortes significativos en transferencias regionales, incluso en zonas donde el presidente Abelardo de la Espriella obtuvo mayor respaldo electoral.

Los ajustes se reflejarán en sectores clave como salud, educación e infraestructura, lo que ha generado preocupación entre gobernadores y alcaldes. Aunque se mantienen recursos para programas sociales, las autoridades locales advierten que la reducción limitará la capacidad de inversión y podría afectar proyectos estratégicos en varias regiones.

El Gobierno defendió la medida argumentando que busca garantizar sostenibilidad fiscal y priorizar el gasto en seguridad y estabilización económica. Sin embargo, los recortes han abierto un debate político sobre la equidad en la distribución de recursos y el impacto que tendrá en el desarrollo territorial.