El presidente Abelardo de la Espriella le restó importancia a las marchas realizadas en distintas ciudades contra su gobierno. Durante una declaración pública, aseguró que las movilizaciones no representan a la mayoría de los colombianos y que “es una pequeña minoría la que quiere parar a Colombia”.
Las protestas, convocadas por sindicatos y organizaciones sociales, buscaban expresar inconformidad frente a las políticas económicas y de seguridad del actual gobierno. En varias capitales se registraron concentraciones pacíficas, aunque también hubo bloqueos y afectaciones en la movilidad.
De la Espriella insistió en que su administración seguirá adelante con las reformas propuestas, pese a las manifestaciones. El mandatario afirmó que su prioridad es mantener la estabilidad del país y que no permitirá que “intereses particulares” frenen el rumbo de su gestión.
