Nuevos detalles han salido a la luz sobre Jozef Marcus Hendrika Van der Voort, conocido con los alias de “Marcus” o “Baco”, el ciudadano neerlandés que está en el centro de un escándalo judicial en Colombia. El extranjero es requerido por las autoridades de Países Bajos por presuntos vínculos con una red internacional de narcotráfico y fue capturado en febrero de 2026 en cumplimiento de una circular roja de Interpol. Posteriormente fue recluido en la cárcel La Picota, en Bogotá, mientras avanzaba el proceso para su extradición.
De acuerdo con documentos judiciales conocidos por medios de comunicación, Van der Voort residía en Medellín desde 2016 y figuraba en investigaciones relacionadas con una organización que presuntamente coordinaba envíos de cocaína hacia Europa. Los expedientes señalan que la red habría utilizado contenedores de fruta con salida desde Ecuador para ocultar cargamentos de droga con destino al continente europeo. Además, las autoridades neerlandesas investigan posibles actividades asociadas a fraude, extorsión y otros delitos que habrían sido detectados tras el análisis de comunicaciones cifradas.
El caso tomó mayor relevancia luego de que la Fiscalía colombiana investigara un presunto acuerdo de corrupción que habría buscado favorecer al ciudadano neerlandés mediante una decisión judicial. Según la hipótesis del ente acusador, una jueza, un funcionario judicial y una abogada habrían participado en un supuesto plan para conceder un habeas corpus que le permitiera recuperar la libertad. La Fiscalía sostiene que el acuerdo habría contemplado una promesa de pago cercana a los 1.200 millones de pesos, hechos que actualmente son materia de investigación y sobre los cuales aún no existe una decisión judicial definitiva.
