El senador Iván Cepeda anunció que no participará en la ceremonia de posesión del presidente electo Abelardo de la Espriella, prevista para el próximo 7 de agosto en el Congreso de la República. En un comunicado público, Cepeda aseguró que su decisión se enmarca en un acto de desobediencia civil, al considerar que el nuevo gobierno representa una amenaza para la democracia y los derechos humanos en Colombia.
El congresista del Pacto Histórico afirmó: “Reafirmo mi derecho a posesionarme como senador, pero no asistiré a la ceremonia presidencial. Es un acto de resistencia pacífica frente a un proyecto político que considero regresivo y contrario a los principios constitucionales”. Cepeda subrayó que su ausencia no implica renunciar a su curul, sino marcar una posición política frente al nuevo mandatario.
La decisión generó reacciones inmediatas en el escenario político:
- Sectores de oposición respaldaron la postura de Cepeda, calificándola como un gesto de coherencia frente a la defensa de la democracia.
- Aliados de Espriella criticaron la medida, señalando que se trata de un desconocimiento de la institucionalidad y un acto de polarización.
- Analistas advierten que la ausencia de figuras relevantes en la posesión presidencial podría afectar la imagen de unidad que tradicionalmente acompaña la transición de poder.
