La declaración pública realizada por el senador Iván Cepeda Castro, dio pie a un análisis detallado sobre la manera en que este fundamenta su postura de desobediencia civil, frente al gobierno del entrante presidente de Abelardo de la Espriella. El discurso se estructura, sobre la denuncia de una supuesta entrega de la soberanía nacional y, la implementación de una doctrina de seguridad transnacional que, según el senador, amenaza los pilares democráticos de Colombia. A continuación, se presenta una síntesis de los puntos fundamentales de su intervención:

1.Desobediencia civil y crisis de legitimidad
Cepeda inicia reafirmando su derecho constitucional a posesionarse como senador y a ejercer el estatuto de oposición; no obstante, declara formalmente la desobediencia civil frente a Abelardo de la Espriella, argumentando que, aunque este último asuma el cargo formalmente el 07 de agosto, carece de legitimidad política y ética. Esta postura se fundamenta en lo que el senador califica como ataques tempranos contra la soberanía nacional por parte del presidente electo.

2. Traición a la soberanía y subordinación a EE. UU.
El senador sostiene que existen elementos que corroboran una «traición» a la soberanía colombiana, al entregar el control de la seguridad nacional al gobierno de Estados Unidos. Como evidencia de esta supuesta subordinación, menciona la persecución política contra opositores, citando el caso del creador de contenido Beto Coral. Según Iván Cepeda, la detención de Coral, fue una orden política directa del Secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, presuntamente solicitada por De la Espriella. Así mismo, critica el silencio del gobierno electo ante violaciones de derechos humanos de migrantes colombianos, como el asesinato de Joan Sebastián Durán Guerrero, a manos de agentes del ICE.

3.La nueva «Doctrina Global de Seguridad»
Uno de los puntos más críticos del discurso del senador Cepeda, es la denuncia de una nueva doctrina global de seguridad impulsada desde Washington. El congresista describe esta política como una «incubadora de terrorismo de estado de extrema derecha», diseñada para perseguir a la izquierda política y social en América Latina. Según la fuente, esta estrategia utiliza la máscara de la lucha antiterrorista, para justificar violaciones masivas de derechos humanos y la destrucción de la democracia, basándose en fundamentos ideológicos totalitarios.

4.Criminalización de la protesta y el «Plan Cóndor» moderno
El senador advierte que esta política busca configurar un poder transnacional que estigmatiza la movilización social. Bajo este marco, las protestas son catalogadas como «violencia organizada en las calles» y las Organizaciones No Gubernamentales son declaradas «enemigas de la seguridad nacional». Cepeda compara estas tácticas con las prácticas del Plan Cóndor de las décadas de los 70 y los 80, alertando sobre campañas de exterminio moral y el uso arbitrario de la lista OFAC, para perseguir judicialmente a líderes sociales y de oposición mediante extradiciones.

5.El papel de la comitiva en Washington
La declaración señala directamente a José Manuel Restrepo (vicepresidente electo) y su comitiva, quienes, en representación de De la Espriella, se habrían comprometido en Washington a convertir a Colombia en el aliado más fuerte de EE. UU. para así, ejecutar esta política de seguridad. Según Cepeda, este compromiso implica el impulso de acciones que vulneran los derechos de la población colombiana.

6. Presencia militar extranjera en zonas rurales
El congresista Cepeda, denuncia el anuncio de la posible creación de «bases operativas» con presencia militar de tropas estadounidenses en zonas rurales de Colombia. El senador prevé que este despliegue, resultará en graves violaciones de los derechos humanos de la población civil, profundizando la pérdida de autonomía territorial.

7.Definición y alcance de la resistencia pacífica
Ante este panorama, el legislador reafirma que la desobediencia civil es el único camino posible de oposición. La define como una acción pública, pacífica, no violenta y consciente, orientada a la defensa de los principios constitucionales. Esta resistencia no se limitará al boicot, sino que incluirá el debate parlamentario, el control político, la acción judicial y la movilización civil pacífica.

8.Boicot al acto de posesión
Finalmente, como acto simbólico y político de su postura, Cepeda anuncia que no asistirá al acto de posesión de Abelardo de la Espriella el próximo 7 de agosto. Adelantó que próximamente, informará sobre las acciones pacíficas y de no cooperación que desarrollará en esa fecha como parte de su estrategia de resistencia. Este manifiesto marca una línea divisoria profunda en la política colombiana, planteando un escenario de confrontación institucional y social basado en la defensa de la soberanía y los derechos fundamentales frente a lo que la oposición considera un proyecto político autoritario y transnacionalizado.

Por: Fabio de Jesús Soto García. Periodista 6:30CAFÉ, escritor, experto en temas civiles.