En una contundente respuesta contra la criminalidad organizada, la Fuerza Pública de Colombia capturó a 24 presuntos miembros de estructuras narcoterroristas en las últimas 24 horas. El balance de la jornada, compartido por el presidente Abelardo De La Espriella, también registra un criminal abatido, otro sometido a la justicia y el retiro de circulación de siete armas de fuego, 1.012 municiones y ocho artefactos explosivos.
El despliegue operativo también asestó un golpe financiero a las redes delictivas al decomisar 551 kilogramos de cocaína y 20 kilogramos de marihuana, junto con la destrucción de cuatro laboratorios y la confiscación de más de 55 toneladas de insumos sólidos indispensables para el procesamiento de estupefacientes.
Estas acciones forman parte de una estrategia sostenida en el territorio nacional. Según detalló el mandatario, desde el 7 de agosto la Fuerza Pública acumula 14.422 capturas, 43.684 kilogramos de estupefacientes incautados, 1.485 armas fuera de circulación y 1.320,9 hectáreas de coca erradicadas. «Por cada policía o soldado que asesinen, haremos caer sobre los criminales toda la fuerza legítima del Estado», advirtió con firmeza De La Espriella.
Como parte de esta política de seguridad, las autoridades penitenciarias trasladaron a 39 reclusos de Barranquilla a penales de alta seguridad en distintas regiones del país, con el fin de cortar sus redes de comunicación y evitar que sigan coordinando extorsiones o delitos desde las celdas.
Paralelamente, en el sur del país, la Armada Nacional, a través de la Fuerza Naval de la Amazonía, incautó 3.731 kilogramos de marihuana en El Encanto, Amazonas. El jefe de Estado enfatizó que la Amazonía colombiana no será un corredor ni santuario del narcotráfico, reafirmando el compromiso de golpear sin tregua las rutas y finanzas de estas organizaciones.
